LEMA 2020
VALENTIA 2020

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será   contigo en donde quiera que fueres.” Josué 1:9
 
 
Amados Ministros: Que el Eterno bendiga sus vidas. En este Año 2020 quiero que tomemos un momento para meditar en este Lema “Valentía”
 
¿Cuál es la definición de la palabra VALENTIA?
Valentía quiere decir = actitud y determinación con la cual un individuo hace frente y responde ante una situación de peligro, miedo o riesgo. Valentía también es una virtud del ser humano que impulsa a ejecutar una acción a pesar del miedo y temor por las dificultades y riesgos a sobrepasar. Forma parte de la fuerza interior que poseen los individuos a fin de responder ante una situación.

En la Biblia encontramos hombres y mujeres valientes. Que nos dejan ejemplos de lo que es una persona valiente. Meditemos un momento en la vida de Josué, se le dijo al principio del capítulo que fuera fuerte y valiente.

¿Qué Significa esto que todos tenemos que ser fuertes y valientes si es que vamos a ser líderes en la obra de Dios? Si así es, podemos ver que no fue solo una vez sino varias veces en las que Dios habló a Josué y le dijo, “te mando que te esfuerces y seas valiente.” ¿Por qué? Seguramente porque Josué estaba consciente de su insuficiencia y su debilidad. Él nunca pensó que este honor le pudiera ser otorgado a él. Él estaba completamente conforme con ser el segundo, y ser el siervo de Moisés. Pero un día llegó el llamado y su corazón. Dios le dijo, “esfuérzate,” y cuando Dios dijo eso, significaba que el hombre al que se lo había dicho, se sentía débil. Dios dijo, “No temas,” lo que quiere decir que el hombre a quien se lo dijo tenía temor. Dios dijo, “No desmayes,” lo que quiere decir que el hombre a quien se lo dijo podría dejar su obra muy fácilmente.

Valiente no es una opción sino una decisión de obedecer, a la Palabra de Dios. Josué vería la prosperidad y el éxito, ganaría batallas y conquistaría la tierra de Canaán junto al pueblo. La estrategia para lograrlo no era conseguir mejores armas o entrenarles mejor como soldados. Como líder, necesitaba tener la Palabra de Dios en su boca y en su corazón. Debía recitarla de día y de noche, meditar en ella, hablar de ella y cumplir todas las instrucciones que estaban allí escritas. Así prosperaría y obtendría el éxito.
 
Solamente te esfuerces, y seas muy valiente, para que guardes y hagas conforme a toda mi ley, que Moisés, mi siervo, te mandó; que no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendieres. El libro de esta ley nunca se apartará de tu boca; antes de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y entonces todo lo entenderás. Mira que te mando que te esfuerces, y seas valiente; no temas ni desmayes, porque yo el SEÑOR tu Dios soy contigo en donde quiera que Fueres. Josué 1:7-9

En nuestro caminar como creyentes, también se espera que tomemos el mismo concejo que se le dio a Josué. Se necesita ser valiente para seguir los estatutos, decretos, mandamientos que el Todopoderoso nos ha entregado a cada creyente.
 
Todos tenemos un propósito en esta tierra, o sea un diseño de parte del Todopoderoso que necesitamos conocer, pero ¿cómo conoceremos si no nos preocupamos por conocerle a Él?, la única manera que llegaremos a cumplir con ese propósito y agradar al Padre celestial es conociéndolo por medio de Su Palabra.
 
Josué sabía perfectamente bien que Canaán estaba infectado de miles de enemigos. Él sabía que cada pulgada de avance sería retado por el enemigo. Pero el hombre que está seguro de haber sido llamado por Dios es invencible. Ciertamente él está consciente de sus deficiencias; él está al tanto de todas la ciudades fortificadas que existen en la tierra, y del ancho río que tendrá que cruzar antes de llegar a ella. Él sabe algo acerca de las burlas y la critica que tendrían que pasar. Pero, volviéndose de todo esto al propósito revelado de Dios, se entrega a sí mismo total y completamente a ser el canal por medio del cual la voluntad divina se puede llevar acabo. Pero sin las instrucciones divinas no lograría ninguna bendición.
 
Necesitamos valentía, para decirle no al pecado, a la murmuración, a la deslealtad, a la mentira que existe en nuestras congregaciones. Que este año que empezamos tengamos el valor para agradar no al hombre sino al Todopoderoso y cumplir con sus mandamientos e instrucciones que nos dejó en la  Biblia, y vivir para el en el propósito determinado para cada uno de nosotros aquí en la tierra.  Quiero que recordemos estas palabras que hablo Moisés de parte de Jehová al pueblo cuando estaban en el desierto esperando entrar a la tierra prometida:

Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy. Y tendremos justicia cuando cuidemos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado. Deut 6:24-25
 
Bendiciones a Todos.