EL SOSTENIMIENTO FINANCIERO DE LA IGLESIA

EL SOSTENIMIENTO FINANCIERO DE LA IGLESIA
 
Aunque la salvación del alma y todas las bendiciones divinas se obtienen sin dinero, Is. 55:1-2; Mt. 10:8; Hch. 8:18-23, sin embargo, se necesitan fondos para sufragar los gastos que ocasionan la obra de la iglesia y el ministerio, Mt. 10:10; 1 Co. 9:14; Gá. 6:6; Fil. 4:14-18; 1 Ti. 5:18; 1 Co. 16:1-2.            
 
Los llamados a sostener la obra de la Iglesia son sus miembros. Es deber sagrado del cristiano cumplir con el plan que Dios ha ordenado desde el principio, esto es, los diezmos, o sea, la décima parte de todas nuestras ganancias.
 
Además del pago de los diezmo, esta las ofrendas voluntarias, Ex. 25:2; 1 Cr. 29:9; Hch. 11:29; Lc. 6:38. El ofrendar es una gracia de Dios; el no ofrendar es una falta de gracia, 2 Co. 8:1-7.
 
Hay legiones de malos cristianos "en tránsito", “turistas” que no quieren hacerse miembros de ninguna iglesia. Las visitan todas, desean disfrutar de todos los privilegios de todas las iglesias, desean que le den parte dondequiera que van, pero no quieren asumir las responsabilidades de sostener la Iglesia. !Son parásitos!
 
El Diezmo es la puerta del creyente hacia el pacto de bendición. El Diezmo es una ley espiritual tan efectiva como lo son las leyes naturales. Así como la Gravedad permite que los objetos caigan al suelo si son dejados en el vacío, así el Diezmo permite al creyente recibir "medida buena, apretada, sacudida y rebosante". Lucas 6:38.

El Diezmo es una Ley Espiritual que no tiene limitaciones por el paso del tiempo. Aunque se estableció en el Antiguo Testamento, esta ley hoy continua tan efectiva como siempre.

¿De dónde viene la palabra Diezmo?
La palabra Diezmo nace de la palabra hebrea "maaser" o "maasrah", que traduce Diezmo, o una décima parte. En el griego la palabra que designa esta "décima parte" es "apodekatoo" y tanto en el hebreo como en el griego, estos términos significan el "pago o dádiva de una décima parte o porción."

¿Cuál es el propósito del Diezmo?
Cuando pagamos el Diezmo a Dios de nuestros ingresos, ese acto le permite a Dios actuar en nuestro defecto y bendecirnos. La Biblia contiene numerosos recuentos de hombres pagando su diezmo a Jehová. Dios es el creador de todo lo que hay. Él lo posee todo. Nosotros somos simplemente "administradores" de sus bienes. El propósito del diezmo es que porque Él desea que nosotros le demos un diez por ciento del 100% que Él nos da, para que nuestro corazón nunca esté concentrado en lo que Él nos ha dado, sino en el Dador.

Jesucristo claramente estableció la razón del diezmo y de nuestras ofrendas a Dios: "Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón"  Mateo 6:21.

¿No es el Diezmo solamente para los tiempos del Antiguo Testamento?
Mucho antes de la ley de Moisés, los patriarcas pagaron sus diezmos para el sostén del culto a Dios, Gn. 14:18-20, 28:22. Mas tarde la práctica del diezmo fue incorporada a la ley de Moisés, Lv. 27:30-34; Nm. 18:21-26. El cumplimiento de esto era tan importante que Dios pronuncio bendiciones especiales para los fieles, y maldiciones terribles para los infieles, Mal. 3:8-10.
 
Por último, en el Nuevo Testamento era ratificada la práctica del diezmo. Refiriéndose al diezmo el Señor Jesús dijo: “Esto era menester hacer” Mt. 23:23. Refiriéndose a lo mismo, Pablo escribió "Así también ordenó el Señor" 1 Co. 9:13-14. También el Señor promete bendiciones a los que son fieles en el pago de los diezmos, 2 Co. 9: 6-13. El diezmo no es una dádiva; es una deuda, Mal. 3:10.
           
La Biblia nos establece el siguiente axioma espiritual: "Toda buena dádiva y todo don perfecto proviene de lo alto y desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de variación… Porque yo Jehová no cambio" Santiago 1:17 y Malaquías 3:8.

Si usted ha confiado en el Dios que en Génesis 3:15, hace unos seis mil años, prometió que un día enviaría un Salvador, y lo hizo, usted debe también confiar en que así como Él, seis mil años más tarde cumplió Su palabra, así hoy cumpla Su palabra cuando le promete lo siguiente:
"Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde" Malaquías 3:10.

Si usted paga el diezmo que corresponde al Señor, ¡Él no tiene alternativa que bendecirle! De hecho, esta es la única vez en toda la Biblia donde el Señor nos reta a probarlo. ¿Desea aceptar el reto?
 
¿Pecamos cuando no traemos el Diezmo al Señor?
En el Nuevo Testamento no está claramente establecido que no pagar el diezmo es pecado. Basándonos en la ilustración proporcionada por Jesús en Marcos 12 podemos ver que si usted no paga el Diezmo porque en realidad no tiene ningún ingreso, usted no está pecando. Pero… ¿No se moriría de hambre usted si en realidad no tuviera totalmente nada que dar? En el caso de la anciana de Marcos 12, su indigencia era total, pero en medio de la pobreza más terrible, tomó todo lo que tenía y lo dio. ¿Acaso no lo dio con la esperanza de que Dios honraría Su palabra y le daría de regreso bendiciones? ¡Esa fue la promesa hecha por el mismo Dios!

Pues en nuestro caso, nosotros que hoy vivimos en tal abundancia, ¿Acaso podríamos alegar que no tenemos nada qué dar? ¡No! Si en su corazón está la actitud de cumplir con la ley de "dar y recibir" establecida en Lucas 6:38 "Dad y se os dará", el Señor ciertamente cumplirá con su parte del pacto.
El pecado consistiría en no dar, cuando en efecto tenemos. El pecado consistiría en colocar nuestra confianza y esperanza a la "basura" de este mundo en vez de en la Palabra y Promesas de nuestro Dios.

Las estadísticas muestran que solamente un 20% de los cristianos diezman. El otro 80% queda sujeto a la siguiente reprensión:
"¿Acaso roba el hombre a Dios? ¡Ustedes me están robando! Y todavía preguntan: ¿En qué te robamos? 'En los diezmos y en las ofrendas. Ustedes la nación entera están bajo gran maldición, pues es a mí a quien están robando. Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde" Malaquías 3:8-10.

Hay iglesias que sus miembros viven acomodadamente y sin embargo, al Pastor no se le suple lo suficiente para mantener dignamente a su familia. ¿Por qué? Porque los ingresos recibidos por la iglesia no son los esperados. ¿Qué significa esto? Que los miembros le están "robando" al Señor.

Esa clase de iglesia no saldrá nunca de la pobreza donde está sumida hasta que se detenga de "robar" al Señor su Diezmo. Ese es un principio espiritual que la Iglesia no ejercita como debería. Los cristianos que no entran en este pacto con Dios no necesariamente pierden su salvación, ¡NO! Pero no son más que pordioseros cuyo tesoro está en las cosas materiales, en vez de en las promesas de Jehová Jireh: El Proveedor.

¿Para qué usa las Iglesia el Diezmo y las ofrendas?
Para el sostenimiento del pastor, para pago de renta, utilidades materiales, etc.
 
¿Cuán frecuentemente debe pagarse el Diezmo?
Debido a que el Diezmo es la décima parte de todos sus ingresos, usted debe separar una décima parte de todos sus ingresos y traerlo al templo. Si usted cobra semanalmente, separe el diezmo semanalmente y deposítelo la próxima vez que vaya al templo a adorar. Si usted cobra quincenalmente, o mensualmente, lo mismo aplica.
 
¿Qué significado tiene el Diezmo para el Señor?
La Biblia nos hace una comparación magnífica que nos ilustra el significado del Diezmo para el Señor.
"En el caso de los levitas (en el mundo físico), los diezmos los reciben hombres mortales; en el otro caso (en el mundo espiritual), los recibe Melquisedec (tipo de Cristo), de quien se da testimonio de que vive" Hebreos 7:8.

Esto significa que los sacerdotes levitas, quienes son simples hombres sujetos a la muerte, reciben el diezmo y las ofrendas, pero como de la muerte de Melquisedec nunca se hizo mención, de aquí se desprende que Melquisedec es un tipo de Cristo, quien vive para siempre, y que por tanto, es quien, en el mundo espiritual, recibe los diezmos en realidad.
 
El diezmo es y continuará siendo una ley espiritual efectiva, ¡la practique usted o no!
 
Y recuerden los pastores, que esto aplica también a ellos, el diezmar a la misión a que pertenecen. Algunos enseñan a sus congregaciones la importancia que tiene el diezmar, pero ellos mismos no lo ejecutan, y por lo tanto están fallándole al Señor. “tu que enseñas que no se debe hurtar, ¿hurtas?”
 
Extraído del manual de DOCTRINAS BÍBLICAS
de
Avance Misionero Evangelístico Mundial