LA DANZA EN LA IGLESIA

LA DANZA EN “LA IGLESIA”



La Iglesia moderna  no sabe qué hacer para entretener a los asistentes, y atraer gente a un espectáculo religioso, que tiene de todo, menos del fundamento bíblico. Esto refleja hasta donde esta llegando la apostasía en nuestros tiempos con el visto bueno de todos los que dicen ser cristianos y conocedores de la Palabra de Dios. Al fin de cuenta hay que engordar (crecer) la congregación ofreciéndole distracción, porque como dice el dicho mundano, el fin justifica los medios, no importa si los mismos son armas carnales, por no decir diabólicas. Imaginémonos a los cristianos de Roma alquilaran un coliseo para atraer al pueblo a escuchar el mensaje mediante la celebración de una lucha de gladiadores, ¿Qué diría Ud.?   Esto sería inconcebible, pero ¿Qué ocurre hoy día? No conforme con tener cuadros de danzas en la adoración, que distraen al espectador del culto, se  monta un tipo de danza tipo circo, en donde una danzarina hace maniobras de bailes suspendida en el aire, dicen que para adorar a Dios, pero que en realidad es para entretener a los espectadores al culto, los cuales en vez de aprender la Palabra para proclamar el mensaje de Salvación al mundo perdido, se divierten mirando un espectáculo idéntico al de un circo mundano.

Esta moda de la danza, practicada por las iglesias modernas y mundanas ejecutadas por un grupo coreográfico, apoyados muchas veces por banderines, panderos y ritmos que en su mayoría son de origen hebreo, estableciendo cursos de danzas. Los proclamadores de esta práctica dentro de la iglesia toman solamente citas del Antiguo Testamento, sobre las cuales especulan y tuercen, para poder defender su práctica dentro del culto de adoración. En un escrito cierta pastora que apoya la danza en las iglesias, establece una hermenéutica descontextualizada para enseñar esta práctica, afirmando que: “cuando se danza es cuando Dios hace descender fuego del cielo” algo completamente errado, porque el día de pentecostés el fuego descendió, y no hubo danza, sino lenguas (Hch. 2). Afirmar esto es establecer doctrinas completamente erradas, entrando al campo de la especulación, al manipular la historia y las expresiones del Tanakh.

La antes mencionada pastora afirma en su escrito, que la danza fue usada por Elías junto a la música, para atraer a las gentes, porque los profetas de Baal usaban también la danza como forma de atracción. Se usa el pasaje de 1 Reyes 18.26  para afirmar que la danza se usaba para el culto, y que los paganos la pervirtieron. Pero ¿Es la danza una forma de culto, o una expresión cultural y de fiesta? ¿Los que danzaron en el Tanakh. lo hicieron al ser tomado por el Espíritu, o bajo una reacción emocional propia de ellos mismos? Tenemos el ejemplo de María la hermana de Moisés la cual danzo a Dios por la alegría que significo la salida de Egipto del pueblo de Israel, tras ser libertados por la mano poderosa de Dios de la opresión del Faraón de Egipto: “Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas” (Éxodo 15:20). En este pasaje de Éxodo, no dice por ninguna parte que Dios hizo danzar a María. Lo que si enseña este pasaje, es que la danza es una expresión propia, que con la danza, si se puede dar gloria al Creador y que todos aquellos que danzaban junto a María lo hacían cien por ciento consientes.

En todos los pasajes del Tanakh la danza estaba relacionada con una expresión social y natural dentro de la cultura de los pueblos. En la historia de Israel la danza aparece como una expresión aprendida dentro de la cultura egipcia, y lo podemos ver cuando Moisés bajaba de la montaña después de recibir las tablas de los 10 mandamientos: “Y volvió Moisés y descendió del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas.Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.Cuando oyó Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: Alarido de pelea hay en el campamento.Y él respondió: No es voz de alaridos de fuertes, ni voz de alaridos de débiles; voz de cantar oigo yo.Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte.Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel” (Ex 32:15-20). En este caso era una danza de fiesta idolátrica, lo que indigno a Moisés. Casi todos los textos que hablan de la danza, se refieren a una expresión de fiesta, gozo, alegría, vinculada a la cultura hebrea, que posiblemente fue aprendida en Egipto, ya que en Génesis no aparecen acciones o referencias a la misma como practica de los patriarcas.

La danza, en todos los pueblos del mundo, es típica de una identidad cultural, y no cabe duda que en ciertos momentos de fervor nacional, religioso, de fiestas o de actos especiales, estaba presente, como por ejemplo: en las bodas, fiestas claves, victorias o conquistas, etc. Tenemos el ejemplo de la victoria de David cuando venció a los filisteos: “Aconteció que cuando volvían ellos, cuando David volvió de matar al filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando y danzando, para recibir al rey Saúl, con panderos, con cánticos de alegría y con instrumentos de música.Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió a sus miles” (1 S. 18:6-7).

El salmista usa la danza, el pandero y la flauta como expresión de regocijo en las fiestas religiosas judías, lo cual era una acción colateral al culto a Dios. Se usan estos textos como argumento principal para acentual el uso de la danza en el culto cristiano, principalmente el relato de 2 S. 6:14-15 en donde dice “Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino.Así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta”. Es bueno notar varias realidades al respecto. David danzo como expresión de júbilo, no porque fue a una escuela de danza, ni porque se había montado una coreografía al respecto. Fue algo espontaneo, y sin programar. Recordemos que en la mente judía la presencia de Dios estaba en el arca, y esto producía júbilo.

¿Qué es el júbilo y gozo?  Un estado anímico de alegría frente a algo que nos emociona. Esto lleva a una reacción espontanea: llorar, gritar, saltar, danzar, correr, etc. Ahora bien, cuando estas acciones son programadas, y se expresan artísticamente ¿Es producto de una acción espontanea o aprendida? ¿Es genuino el gozo implantado mediante un aprendizaje que a veces tiene matices hipócritas? Si analizamos las danzas de Israel, todas ellas ocurrían por un motivo determinado, casi siempre a una acción milagrosa de Dios, o a un hecho especial, lo que producía  una reacción lógica de gozo y jubilo (Ex. 15:20,  Jue. 11:34, Jue. 21:21). Pero noten que no había “escuela de danza”, ni se usaba en el culto dentro del templo o tabernáculo, ni después se acepto en las sinagogas. En la mente judía, la danza era parte del culto a Dios como expresión espontanea y cultural de gozo y alegría (Sal. 149:3, 150:4), pero no hay, ni había ningún mandamiento al respecto, aunque también los paganos practicaban esta costumbre.

Decir que el pandero al sonar espanta a los demonios, que el grito de guerra hace huir al enemigo, y que en la danza hay liberación y poder, es una aberración interpretativa. En los Escritos Nazarenos, Yeshúa jamás habló del danzar, pero sí estuvo en eventos en que hubo danza, como en el caso de las bodas de Caná. Yeshúa menciona la danza al referirse en la parábola del hijo prodigo a la fiesta que el padre hizo al volver a la casa su hijo perdido (Lc. 15:25). También se menciona la danza cuando se hace referencia a la hija de Herodías, la cual danzo delante de Herodes  para pedir la cabeza de Juan el Bautista (Mt. 14:6, Mr. 6:22). Y en muchas fiestas judías, principalmente en la Pascua, la danza era parte de las celebraciones, pero jamás hay una referencia a que en las Iglesia primitiva hubiese cuadro de danza, aunque el danzar en el espíritu era algo espontaneo y factible, pero no obedecía a un patrón de conducta o programa. Si busca en el N.T. la palabra danza, o sus derivados baile, verán que apenas aparece dos referencias e ello, y no tiene que ver con el culto. ¿No creen ustedes que si la misma fuera tan importante para la unción, avivamiento, poder y lucha contra Satanás, no se hubiera mencionado más veces, y enseñado por los apóstoles como una doctrina en la adoración? En la época de Jesús, todas las actividades o banquetes dentro de la cultura griega o romana eran presididos por bailarinas entrenadas, pero jamás la iglesia adopto esta costumbre dentro del culto a Dios.

¿Se puede danzar? Si el Espíritu Santo te toma, ¡Amén!, pero en este caso no danzas por un ritmo que te mueve, ni por un curso que tomaste, sino por una unción que fluye. La adoración es una actitud, un estado de ánimo, de reverencia delante del creador. Usar danzas, banderines y coreografía en un culto de adoración distrae a la gente, pues en vez de poner su mente en el Señor, y buscar su rostro, lo que hacen es mirar a los danzarines en sus movimientos, distrayéndolos de la verdadera adoración. En cuanto al uso de banderines y panderos, nada tiene que ver con la cultura cristiana, Dios es Espíritu, y los que le adoran deben de hacerlo en el Espíritu (inspirados por el Espíritu Santo), y no del montaje que nosotros improvisemos desde el pulpito para manipular las emociones.
 


Ante el silencio de muchos siervos de Dios, las fuerzas demoniacas han tomado el control de muchos pulpitos para introducir música y elementos demoniacos dentro del culto a Dios, contaminando la verdad, mundanalizando a la iglesia y arrastrándo a la iglesia a vivir de espalda a su responsabilidad evangelizadora en tiempos tan difíciles como los actuales. Es por ello que ya está en acción el misterio de iniquidad.

Algunos para justificar sus acciones mundanas, expresan, “en el cielo habrán sorpresas” pero sí, seria sorpresa si una persona que se identificó como salvada, no esté en el cielo para el BIMÁ de Cristo. Pero una persona que se llame cristiana y ande como anda el mundo y llegara al cielo, no sería una sorpresa, sería un escándalo. Es necesario nacer de nuevo, la vida del mundo y la del cielo no son compatibles, el que ama al mundo el amor del Padre (Jesús) no esta en él.
 
NOTA ADICIONAL:
Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú, la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares, ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino, a fin de que viva, el impío morirá por su pecado, pero su sangre demandaré de tu mano. Y si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad, y de su mal camino, él morirá por su pecado, pero tú habrás librado tu alma. Y cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de tu mano. Y si al justo amonestares para que el justo no peque, y no pecare, de cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma. (Ezequiel 3:17-21)