LAS MEGA-IGLESIAS PARTE 1
Las Mega-Iglesias

Si hay algo que George W. Bush ha logrado en su período como presidente es el fortalecimiento de la hostilidad de la Izquierda hacia la Cristiandad conservadora. Buena parte de la Izquierda política considera la reelección de Bush como un “aventón gratuito” en el fiero carruaje de la derecha religiosa. Hay algo de mérito en esta queja, pero la Izquierda puede sorprenderse al descubrir cuán liberales podemos ser nosotros los “Cristianos conservadores.”

Aunque podría ser acusado de pintar con una brocha muy ancha, se cree que la mayoría de pastores conservadores votaron por los Republicanos en esta última elección. La razón para suponer esto debiese ser obvia: la mayoría de Cristianos conservadores consideran el aborto, la beneficencia social, los impuestos de extorsión y el tamaño descomunal del gobierno como algo antibíblico e inmoral. Sin embargo, este desagrado por el liberalismo político no impide que muchos líderes Cristianos se traguen un doble estándar en cuanto a la manera como dirigen la iglesia local.

Este doble estándar es sumamente evidente en la eclesiología de las pujantes mega-iglesias.

Trabajando a partir de la premisa de que el consumidor es rey, estos súper almacenes de adoración atraen a los asistentes con una miríada de programas que tienen como blanco las necesidades sentidas de la comunidad. Hacen esto porque ven resultados; y los resultados se miden por el incremento de asistentes. Pero, ¿se ha detenido alguien a considerar las implicaciones de ofrecer un “Catálogo de Sears” de programas especiales?

Se parece más a un liberalismo práctico, cuando las iglesias asumen más responsabilidad de la que es Bíblicamente permitida. Al sustituir el “gran gobierno federal” con un “gran gobierno eclesiástico” las mega-iglesias crean una indebida dependencia social en las familias Cristianas. Hoy en día los padres desean un ministerio dinámico y divertido para sus hijos, y esperan que la iglesia local lo provea. Y si no, los padres simplemente se llevarán a sus jóvenes a la iglesia de la siguiente cuadra.
 
Administrar esta vasta gama de programas Cristianos sociales requiere la doble estrategia liberal de la burocracia y la carga de impuestos. Se deben levantar comités de voluntarios y líderes asalariados de departamentos para facilitar la labor de cada departamento ministerial. Junto con esto, marcha el incremento en el presupuesto para pagar por estos múltiples programas. Dado que la iglesia es una organización no-lucrativa además de pagarle los diezmos al Pastor, sobrecargan a la congregación con ofrendas especiales para financiar la burocracia.

Súper Iglesia:
En una historia reciente presentada por las Noticias ABC, el reportero Oliver Libaw ubica el fenómeno de las mega-iglesias junto a la obsesión Norteamericana por los vehículos SUVs, los televisores de pantalla gigante y los súper almacenes. Esto revela como ha cambiado la visión del congregante que tiene la iglesia. Los miembros de la iglesia son vistos más como consumidores que deben ser atendidos y satisfechos con una extensa variedad de servicios y menos como miembros de familias en pacto que necesitan una fiel predicación. Libaw destaca el “buffet” completo que se está ofreciendo en las mega-iglesias de hoy.

Más allá de sus recursos físicos, las mega-iglesias ofrecen un amplio espectro de pequeños grupos, clubes y programas para los miembros y algunas veces también para la comunidad en general. La lista de actividades puede sonar como las ofertas en un Club Mediterráneo o de una pequeña universidad de artes liberales: talleres de poesía, escritura creativa, grupos de solteros, ferias de empleo, entrenamiento vocacional, lecciones de música, baile y hasta clínicas de reparación de automóviles.

Citando un ejemplo particular Libaw describe el proyecto de expansión por diez años de una mega-iglesia de un suburbio en Los Ángeles cuyo plan de edificación incluye “un centro de adoración con 4,000 asientos, un lago artificial, una zona de comida rápida, una cafetería, y atracciones recreativas incluyendo una pared de escalamiento y pantallas gigantes de video.”