Contesta 5

¿Cómo puede un Dios infinitamente santo y misericordioso condenar al castigo eterno a criaturas que ama?
 

No es Dios que condena a ninguna criatura a la perdición eterna, sino que son los hombres y mujeres los que se condenan a sí mismos al tormento eterno al rehusar la gracia y la misericordia de Dios. Hay personas que no sólo escogen el pecado sino que además rechazan la redención maravillosa y gratuita que Dios ha provisto. Si el hombre rechaza ser salvo del pecado, debe continuar en él, y si continúa en él, en tanto que lo hace debe recibir tormento. Llega un tiempo, tarde o temprano, en que el arrepentimiento se hace imposible y por tanto también la salvación. El tormento eterno que algunos sufrirán será sólo el resultado inevitable de su deliberada y persistente elección del pecado.