Contesta 4

 ¿Enseña la Biblia el castigo eterno para todos los no salvos? Si es así, ¿dónde?

Dios no creó a ninguna de sus criaturas para el castigo eterno. Dios creó a todas las personas para que le amaran y le obedecieran y se gozaran en él para siempre, pero las dotó de la capacidad suprema de poder escoger entre el bien y el mal. Algunas escogieron el mal. Pero, incluso entonces, Dios no las abandonó sino que hizo el gran sacrificio de su poder para salvarlas de su desgraciada elección. Dió a su Hijo, que murió por ellas para que pudieran, arrepintiéndose, ser perdonadas y vueltas a la vida y a la gloria. Si el hombre, además de haber escogido el mal, rechaza de modo deliberado y persistente los medios de salvación que un Dios amante ha provisto al coste inmenso para sí mismo, entonces es culpa suya exclusivamente si va a parar al castigo eterno, y censurar a Dios por ello es una terrible injusticia y un acto de ingratitud irracional y sin perdón.

Apocalipsis 20:10-15 dice: 
Y el diablo que los engañaba, fué lanzado en el lago de fuego y azufre, donde está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás. Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él, de delante del cual huyó la tierra y el cielo; y no fué hallado el lugar de ellos. Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar dió los muertos que estaban en él; y la muerte y el infierno dieron los muertos que estaban en ellos; y fué hecho juicio de cada uno según sus obras. Y el infierno y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no fué hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el lago de fuego.
 
Apocalipsis 21:8 dice:
Mas á los temerosos é incrédulos, á los abominables y homicidas, á los fornicarios y hechiceros, y á los idólatras, y á todos los mentirosos, su parte será en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda.